Sin querer entrar en detalle, por distancia y desconocimiento profundo de la realidad política australiana, cierto es que todo el mundo que está sensibilizado por la conservación de la naturaleza y las buenas prácticas ambientales, los devastadores incendios de Australia los supera. La excepcionalidad de la situación no acompaña a encontrar una buena solución
Australia se encuentra en la temporada de verano, con un calor intenso por encima de los 41ºC de media nacional, fuertes vientos secos y tres años consecutivos de sequía. Desde octubre pasado, no ha habido ninguna tregua… Los datos que nos llegan son ciertamente alarmantes. Y se modifican rápidamente en alza. 27 personas ya han muerto directamente por los incendios y 10 millones de hectáreas se han quemado. La universidad de Sidney aprecio que han muerto más 1.000 millones de animales. Entre ellos, algunas especies que ya estaban con riesgo de desaparición como los marsupiales, canguros y especialmente koalas
Las afectaciones de estos incendios van mucho más allá de la pérdida de ecosistemas únicos y todo quien y que vive. Una de ellas, la economía en muchos niveles: sector turístico, infraestructuras, comunicaciones, agricultura, etc. De momento, se calcula que el fuego ha destruido más de 1500 casas y, según indican las aseguradoras, hay más de 268 millones de euros acumulados en daños. Otra afectación es la contaminación del aire. Los incendios han creado una nube de humo que ha obligado a cerrar algunos aeropuertos y, ¿cómo contabilizamos las afectaciones a las personas de la inhalación de este humo? Y esta contaminación ya ha traspasado fronteras. El humo ya ha llegado a Nueva Zelanda y las cenizas ya han teñido sus glaciares.
No se nos escapa que estos incendios forman parte de los efectos del cambio climático. Somos conscientes que los incendios no hacen más que incrementar las emisiones de gases CO₂, la reducción de los bosques como sumidero natural del carbono y la capacidad de empeorar la situación a escala local y también mundial. ¿Cómo se puede romper este círculo vicioso?
Mientras esto sucedía, este diciembre se ha celebrado la COP25 de Cambio Climático en Madrid, presidida por Chile. Los resultados, desde nuestro punto de vista con pocos pasos decididos para avanzar conjuntamente hacia una reducción significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Y mientras los incendios en Australia continúan, en España esta semana se ha nombrado la primera Vicepresidenta de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera. Confiamos que este nombramiento permita posar el medio ambiente, la lucha de cambio climático y unas buenas políticas energéticas en una verdadera posición líder en todas las tomas de decisión del nuevo Gobierno Español.
Así mismo, esta semana en Cataluña, después de aprobarse el decreto de emergencia climática el pasado mes de mayo de 2019, tendrá lugar la primera Cumbre Catalana de Acción Climática. Más allá de un acto, queremos que el proceso de trabajo, previo y posterior, permita hacer frente desde todos los ámbitos los retos de mitigación y adaptación al cambio climático en Cataluña.
Desde ACECMA, que somos consultores e ingenieros ambientales y asesoramos empresas, industrias y administraciones, contribuiremos a lograr estos grandes retos, fieles a nuestro código deontológico.
Fuentes: Revista Retema The Verge The Conversation El Diario La Vanguardia
Fotografía: Twitter perfil @geologoenapuros
La imagen tomada por el satélite Himawari 8 hace dos horas muestra como la columna de humo de los incendios de Australia se ha movido ya más de 3000 kilómetros tras ayer cubrir prácticamente toda la isla sur de Nueva Zelanda. pic.twitter.com/ml3weQZp1A
— Un geólogo en apuros (@geologoenapuros) January 2, 2020
